Queridos Sres. Políticos, Constructores y Arquitectos:
Somos un grupo de jóvenes que queremos expresar nuestra opinión la situación en la que se encuentra la construcción en esta ciudad y por extensión a toda Galicia.
Antes de empezar nos gustaría dejar claro que no pertenecemos a ningún partido político. Somos ciudadanos. Y es nuestra conciencia y ética como ciudadanos la que nos ha impulsado a venir aquí y expresar respetuosamente nuestra opinión para que pueda ser escuchada por ustedes, y si es posible, despertar también sus conciencias y su ética profesional.
Nadie niega la importancia de las empresas constructoras para favorecer el desarrollo de cualquier ciudad. El problema es cuando la construcción se convierte en el único motor económico de una ciudad o un país, como lleva pasando en Galicia en los últimos años. En ese momento, la especulación se convierte en la moneda de cambio, y lo que a corto plazo puede parecer riqueza y prosperidad es al poco desigualdad y pobreza. Los precios de la vivienda aumentan desproporcionadamente y al no haberse impulsado industrias alternativas ni fomentar la investigación, los jóvenes no tenemos otra alternativa que irnos fuera para desarrollar nuestra profesión.
Todos sabemos que la construcción ahora mismo maneja mucho dinero, y si alguien nos preguntara ¿cuánto? diríamos que la cantidad suficiente para adormecer las conciencias de ciudadanos responsables. Los escándalos que salen en los medios de comunicación no son mas que la punta del iceberg de todos los casos que cada uno de nosotros conoce. Basta con salir a la calle y pasear por nuestra ciudad para ver cientos edificios que no cumplen ni respetan las alturas con los edificios colindantes, parques de cemento, recalificaciones de terrenos que permiten hasta 10 alturas donde antes había casas unifamiliares, o moles con tejados enormes que ocultan más viviendas de las permitidas. Mientras tanto las casas y edificios antiguos, que forman parte de nuestra historia, ya no esperan a ser restaurados, sino que son demolidos sistemáticamente para construir nuevos edificios de dudoso criterio estético. La estética de los nuevos ricos, de los mármoles brillantes, dorados, columnas góticas y lujo ostentoso es la norma.
El caso de la construcción de las torres en el parque de Rosalía, uno de los espacios más hermosos de Lugo, es el último de los motivos que nos ha traído hasta aquí. Nos debería hacer reflexionar hasta dónde estamos dispuestos a llegar para que unos pocos obtengan beneficios. No somos ingenuos y aunque sabemos que esa construcción o destrucción (según como se mire) es imparable, no queremos quedar indiferentes ante ese suceso que nos llena de tristeza, rabia, vergüenza e indignación. Es por eso por lo que nos gustaría recordarles algunas de sus obligaciones:
A los Sres. Políticos, que piensen más a medio plazo y en el futuro. Que impulsen la investigación y otras maneras de generar riqueza. Que acaben con el feísmo. Que creen modelos de planificación ordenados primando la calidad de vida frente a la especulación. Y que castiguen a quien no los cumpla.
A los Sres. Arquitectos que nos diseñen viviendas respetuosas con el entorno, con materiales que se integren en el paisaje y que acaben con el mal gusto y la estética de nuevo rico que nos rodea.
A los Sres. Constructores: que construyan con ética, que no sólo piensen en el dinero sino en el futuro que nos están dejando. Que se dejen asesorar por especialistas y que acepten las normas de planificación.
Hemos hecho un logotipo con un lema para repartir entre ustedes. Como ven es muy sencillo, es un muro de ladrillos en el que hemos escrito: El paisaje es de todos. Queremos dárselo como un recuerdo porque es lo que nos gustaría que recordaran en un futuro, que todos formamos parte de esta ciudad, y que la ciudad que estamos construyendo es nuestro legado. Respeten el paisaje, respeten la ciudad. Dennos calidad de vida, dennos un entorno del que disfrutar para que en un futuro no nos avergüence de donde venimos.
El paisaje es de todos / A paisaxe é de todos.
Muchas gracias por su atención.
Delmorrazo.com - Junio 2006